NUEVO RESIDENCIAL SAN MATEO
NAOS Arquitectura+MCEA Arquitectura



El nuevo Residencial San Mateo de Lorca es un proyecto desarrollado por MCEA ARQUITECTURA y  NAOS ARQUITECTURA, ganadores del concurso de ideas promovido en octubre del 2011 por la comunidad de propietarios del antiguo residencial para la reconstrucción de sus viviendas. El edificio había resultado gravemente dañado en su estructura a causa del terremoto que sacudió la ciudad murciana en mayo de ese mismo año, por lo que tuvo que ser demolido.

El antiguo Residencial San Mateo se situaba en la Avenida Juan Carlos I, una de las vías principales de la ciudad de Lorca, y constituía una de sus edificaciones más emblemáticas. En las bases del concurso se condicionaba el diseño de los proyectos al establecimiento de una estructura de la propiedad igual a la preexistente en la edificación original, es decir, 6 portales de acceso a las viviendas y 12 viviendas por planta (2 por portal), de modo que cada uno de los propietarios pudiese recuperar la posición que previamente había ocupado dentro del conjunto. Por tanto, el principal reto del concurso radicaba en el diseño de un proyecto para unos habitantes que ya habían habitado ese mismo espacio durante un largo período de tiempo, pero condicionado por una normativa técnica y urbanística nueva con requisitos y exigencias diferentes y actualizadas.

La propuesta presentada por los arquitectos entendía el proyecto como un instrumento capaz de conseguir el consenso necesario entre todos los propietarios del edificio para hacer viable su reconstrucción. Para ello, establecieron como paso fundamental la incorporación en el proceso de desarrollo de las experiencias y distintas formas de habitar que desarrollaron cada uno de sus propietarios en sus viviendas a lo largo del tiempo. De este modo, la reconstrucción y ocupación de sus nuevos domicilios se realizaría de la manera menos traumática posible. Además de las experiencias pasadas, ofrecieron a los propietarios la posibilidad de incorporar al proyecto sus necesidades presentes y futuras, planteando un esquema flexible que permitiese, en un gran número de casos, la posibilidad de diseñar una única vivienda o dos de menores dimensiones.



En una primera fase se llevaron a cabo unas sesiones de trabajo en las que se trataron de definir las necesidades individuales de cada uno de los residentes mediante la cumplimentación de fichas en las que se reflejasen todos los comentarios y propuestas de distribución que considerasen oportunos. A través de este sondeo, los arquitectos obtuvieron información muy importante sobre las necesidades y la forma de habitar de cada uno de ellos. Tras el análisis y clasificación de toda la información recibida, iniciaron un proceso de diseño de tipologías de vivienda que, siendo configuradas según las propuestas individuales de distribución recibidas, compatibilizaron todas las propuestas situadas en la misma vertical.

Una vez definidos estos modelos de vivienda, los arquitectos desarrollaron una segunda fase de trabajo en la que facilitaron a los propietarios las distintas tipologías definidas en la vertical de su vivienda para que seleccionasen aquella que mejor se adaptase a sus necesidades. A partir de estas propuestas, cada uno de ellos introdujo en el proyecto aquellas modificaciones puntuales que consideró necesarias, dando lugar a un nuevo edificio con una superficie utilizable de casi 13.000 m² con 97 viviendas de 45 tipologías diferentes, distribuidas en 7 plantas, con muchas mejoras tanto en sostenibilidad como seguridad. Además también se incluyó una galería comercial de 1586 m² en la planta baja, tres plantas de garaje con 204 plazas y 113 trasteros. 

El proceso participativo de diseño puso en evidencia el gran interés que todos los propietarios tenían en mostrar sus propuestas y ser partícipes en la toma de decisiones, lo que llevó a los equipos de arquitectura encargados de su coordinación a tomar la decisión de la modificación del concepto inicial de la fachada. Así, la convirtieron en un gran lienzo en blanco en el que fuese viable que la voluntad de cada propietario modificase el conjunto, obteniendo una imagen integral en permanente cambio que reflejaba la suma de voluntades individuales  trasladadas durante el proceso de redacción del proyecto.



Este concepto de fachada se basa en un tratamiento visualmente homogéneo de la totalidad de la envolvente de las viviendas, en el que se alternan paños ciegos y paños traslúcidos, con mayor o menor grado de permeabilidad según la estancia y orientación de la misma. De este modo, se buscó reducir la demanda energética derivada de la iluminación y climatización de cada una de las viviendas y se consiguió que los habitantes tuviesen un control visual del exterior a través de grandes zonas acristaladas, manteniendo la privacidad. Para resolver la propuesta, MCEA ARQUITECTURA y NAOS ARQUITECTURA optaron por un
sistema de fachada ventilada de Panel Composite CORTIZO FR (Fire Retardancy), una solución constructiva sostenible, eficaz, económica y estética, formada por un panel de 4 mm integrado por dos láminas de aluminio de 0,5 mm y un núcleo central de 3 mm de espesor de compuesto mineral y polietileno desarrollado para cumplir con las más altas exigencias contra el fuego marcadas por las normativa vigentes. La cara exterior está lacada con pintura PVDF de 25/35 micras en color blanco ártico, confiriéndole una estética singular a la envolvente, mientras que en la cara interior se utilizó primer de protección para el tratamiento superficial. Las contraventanas se resolvieron con panel microperforado superpuesto sobre bastidor plegable.

La utilización de un material ligero como el panel composite en la fachada no es una cuestión baladí, al tratarse de una construcción levantada en un área con riesgo importante de actividad sísmica. Por ello, debían evitarse materiales que se fracturaran o descolgaran en caso de un movimiento de la estructura, como podría ocurrir, por ejemplo, con la piedra. Y es que el hecho de localizarse en zona sísmica condicionó fuertemente el proyecto tanto en el diseño de la estructura (forma de cuelgue de escaleras, ubicación y dimensión de las juntas de dilatación, tipo estructural de forjados reticular bidireccional) como en la elección de los sistemas constructivos, para garantizar una estabilidad y fijación en caso de movimiento.



Además de la fachada ventilada,
también contribuyeron a la eficiencia energética del conjunto las carpinterías con rotura de puente térmico de CORTIZO. En total se instalaron 715 ventanas y balconeras con un acabado anodizado gris, colocándose la serie COR 3500 abisagrada en las fachadas exteriores y el sistema 4200 Corredera en los patios interiores. La instalación de ventanas con rotura de puente térmico mejora notablemente el confort en el interior de las viviendas, reduciendo el consumo energético y minimizando los problemas de condensación.

El nuevo Residencial San Mateo comenzó a recibir a sus habitantes en junio del pasado año. Cinco años después de aquel fatídico 11 de mayo de 2011 en el que la tierra tembló, la Avenida Juan Carlos I de Lorca recuperaba la vida y la actividad de uno de sus espacios más emblemáticos. Todo había cambiado, menos el lugar.




 


NAOS ARQUITECTURA

NAOS Arquitectura desarrolla proyectos desde 1991 tanto en el ámbito público como en el privado con el objetivo de ofrecer propuestas singulares e innovadoras, vinculadas a la idea de integración ambiental, calidad y flexibilidad. Al frente de este estudio de arquitectura con sede en A Coruña se sitúan Santiago González (director), Paula Costoya, Mónica Fernández y Miguel Porras, quienes dirigen un amplio equipo de profesionales. NAOS tiene como objetivo prioritario la creación de edificios y espacios que respondan a un óptimo programa funcional con un diseño medioambiental sostenible y con los mínimos costes de mantenimiento. Realizan proyectos nacionales e internacionales de edificios residenciales, arquitectura deportiva y cultural, espacios urbanos y zonas verdes, comerciales y hoteleros, edificios administrativos, centros hospitalarios y educativos, así como la restauración de edificaciones históricas.




MCEA ARQUITECTURA

MCEA | Arquitectura  es un estudio murciano dirigido por Manuel Costoya,  arquitecto titulado por la ETSA A Coruña (2004), quien completó su formación en la Escuela de Arquitectura de La Villette (París) y la ETSA de Madrid, en la que ha cursado el Diploma de Estudios Avanzados (DEA). Junto a él colabora un equipo multidisciplinar de arquitectos, ingenieros y delineantes. El estudio nace en el año 2008, centrando su interés en el desarrollo de proyectos de arquitectura y urbanismo de distintas escalas y usos que incluyen desde viviendas unifamiliares hasta grandes equipamientos públicos. Desde el inicio de su actividad ha tratado de diversificar su trabajo con proyectos de promoción pública y privada en múltiples localizaciones como Ibiza, A Coruña, Lorca o Alicante, dedicando a todos ellos el mismo esfuerzo por materializar una arquitectura sencilla que presta especial atención a los pequeños detalles.



FICHA TÉCNICA

PROYECTO: Residencial San Mateo
UBICACIÓN: Lorca
ARQUITECTOS: NAOS ARQUITECTURA+MCEA ARQUITECTURA
SISTEMAS CORTIZO: Panel composite, COR 35OO, 4200 Corredera
INSTALADOR: Aluvega
FOTOGRAFÍA: Bisimages



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